martes, 11 de agosto de 2009

Cambio Paradigmatico

Las sociedades a lo largo de la historia han atravesado por etapas de grandes transformaciones, podría decirse que pasan por una serie de cambios dramáticos que hacen que su forma de ver el mundo se venga abajo, abriéndole paso a una nuevo estilo de pensamiento, a una concepción diferente del contexto, a un conjunto de ideologías que procuran un giro en la percepción que tienen los individuos de su realidad.
Con el fin de una era, comienza una nueva; se percibe un cambio y se rompe un paradigma; Este es el caso de la sociedad contemporánea, en la que se pasa de la concepción de factores productivos estrictamente materiales, a uno esencialmente inmaterial: el conocimiento, quién pasa a ser el recurso principal; como lo dice Peter Drucker (1993) en su libro La Sociedad Postcapitalista[i]: “El verdadero recurso dominante y factor de producción absolutamente decisivo no es ya ni el capital, ni la tierra, ni el trabajo. Es el conocimiento”, es decir, éste ya no es sólo una herramienta, sino que es el eje de la transformación, es el que cambia la estructura de la sociedad, su esencia económica, política y productiva; adquiere el carácter de elemento básico como promotor de la innovación, actividad que no es otra cosa que la aplicación del conocimiento al trabajo.
A lo largo de la historia se ha podido observar como el conocimiento es el constructor del cambio de la economía, donde no sólo es el agente regulador del mercado sino también de la tecnología y las herramientas técnicas, de ahí que la denominada sociedad contemporánea articule sus cambios en torno a la formación, y es que es claro, la educación le da herramientas al individuo para que transforme la información y con ésta su realidad; ya que es la puerta de ingreso al conocimiento, y es este último el que permite la creación de un punto de vista diferente que confluye en el avance de la civilización, en el cambio de la estructuras sociales de las creencias de los individuos , en el desarrollo político y económico. .
[ii]Según Sally Burch (2006), “El concepto de “sociedad de la información”, como construcción política e ideológica, se ha desarrollado de la mano de la globalización neoliberal, cuya principal meta ha sido acelerar la instauración de un mercado mundial abierto y autoregulado”. Además esta sociedad es insignia del modelo de progreso ideal, junto con la necesidad de ruptura de las políticas pasadas para lograr la apertura de los mercados. Así mismo se considera que aludir al cambio en las últimas décadas, es como ir en reversa y tratar de hacer a un lado lo que es inevitable, todo esto llevado a la ejecución de la interconexión del hombre con el mundo digital, de donde el papel desempeñado por la tecnología establece una articulación funcional con el sistema productivo.
Habría que decir también del conocimiento que entre otras cosas sirve para aprender a hacer uso de las herramientas, de darles utilidad y sacar beneficio. Además, cuenta con una gran ventaja, independientemente de donde se aplique, la persona que lo posee puede llevarlo consigo a dondequiera que vaya, y hacer uso de él en cualquier momento e instancia. La información por su parte, está a favor de la sociedad en cuanto a que promueve la eficiencia, agiliza procesos, mejora condiciones de vida y aumenta las oportunidades, gracias al acceso a ésta, las personas poseen instrumentos para fundamentar sus decisiones y cuentan con alguna base teórica para respaldar sus juicios, al mismo tiempo que encuentran ventajas comparativas y fomentan la innovación tecnológica.
Siguiendo esta línea, su difusión gracias a las herramientas técnicas, ha logrado algún grado de interconexión entre las diferentes culturas, lo que ha generado una sociedad informada y globalizada; lo anterior tiene su cimiento en que a medida que la tecnología fue conquistando el mundo fue dejando a su paso una civilización mundial, es decir, una difusión de la información a escala global lo que generó cierto avance en la humanidad, que fue impulsado por un cambio radical en el significado de conocimiento.
En el mismo sentido, con la nueva sociedad interconectada, el conocimiento adquiere el carácter de bien público, es decir, si éste produce invenciones, mejoras tecnológicas y cambios radicales que en alguna medida ocasionan un impacto social, es porque de su naturaleza se desprenden reacciones y efectos que benefician a la comunidad. Contrario a lo que planteaba Sócrates sobre un conocimiento que solo está en función de si mismo, el mundo contemporáneo emplea uno que hace eficiente al que lo posee, que lo capacita para saber que decir y que por ende lo hace avanzar y alcanzar el éxito, pero no es sólo un progreso personal, sino también un progreso colectivo debido a que la sociedad se beneficia; es decir, hay un cambio en su significado, pasa de ser un concepto individual e intrínseco a un bien común, algo útil, un elemento articulador de una nueva generación.
Llegado a este punto se puede decir que la educación adquiere un nuevo significado en la sociedad contemporánea, ya que la formación es la que da pie a un conjunto de personas instruidas y capacitadas, esto en el sentido de que es en el proceso de aprendizaje donde se puede acceder a la información, y es a través de la apropiación y transformación de la misma que se producen nuevas formas de conocimiento. La educación capacita y hace que las personas tengan más herramientas para contribuir al cambio social, a mayor información y acumulación de conocimiento mayor será la mejora estructural.
La idea es que una sociedad mejor informada requiere en primera instancia un uso permanente de la información y en segundo lugar la producción continua de la misma, siempre que esta sea información relevante y de calidad. Lo anterior debe fundamentarse desde la formación, asimismo en el proceso de aprendizaje, ya que es allí donde se le da una interpretación adecuada, se fomenta la generación y apropiación del conocimiento.
De manera que es el conocimiento el que orienta la sociedad, ya que son las personas instruidas las que tienen la información, la capacidad de dirección y son los que en última instancia coordinan los esfuerzos de las personas hacia el progreso y el desarrollo de la civilización; dicho esto, las personas instruidas son quiénes tienen la facultad para asignar sus conocimientos a usos productivos, creación de herramientas, mejora de la calidad de vida, agilización de los procesos, entre otros. Siendo así, el conocimiento el que favorece el desarrollo de habilidades y capacidades, el que puede generar algún grado de especialización en las personas si se hace un buen uso de la información
Hay otro aspecto importante, el conocimiento es la causa principal de un nuevo modo de desarrollo, consolidado en la historia de la humanidad, como una apuesta a la revolución de la información que se maneja, hacia el conocimiento a grandes escalas para construir, transformar y moldear el futuro de la comunidad. Del mismo modo se considera que la sociedad de la información y del conocimiento son muestras de peso para enfrentar la realidad del hoy con la idealización del mañana, como dice Becerra[iii] (Becerra, 2002), “El proyecto de la Sociedad de la Información, está basado en tres ideas-fuerza: la liberalización, la desregulación y la competitividad internacional”, donde no sólo se necesita de estas tres, sino también de la convicción del hombre ante una nueva lógica de conocimiento y de acumulación de capital, creando una exaltación de los valores de progreso y prosperidad.
Por otro lado, no todo es bueno, esta repentina necesidad de conocimiento que se ha despertado en el hombre en los últimos años también incluye algunas desventajas; si se piensa por ejemplo en qué puede controlar su sed de información, no se va a obtener repuesta alguna, puesto que no hay forma de detener el apetito desordenado de los seres humanos. Asimismo, si se tiene en cuenta que el conocimiento es un factor productivo, puede decirse que intrínsecamente otorga algún grado de poder a quién lo posee y no existe ninguna garantía de que el individuo no sea dominado por sus intereses personales – codicia, ambición, sentimientos propios de los seres humanos- y lo utilice para beneficio propio.
Lo que interesa aquí es que la capacidad de producir conocimiento nuevo o modificar el existente es lo que le da al hombre contemporáneo un elemento diferenciador. La experiencia, el aprendizaje, la formación y la metodología son los que configuran el conocimiento, y por tanto los que le dan valor agregado a los seres humanos.
Por su parte, la sociedad del conocimiento es resultado de la investigación científica puesto que a través de la investigación es que se configura la comprensión de la realidad y por tanto su transformación; con la investigación, los descubrimientos y el nuevo conocimiento se generan cambios dramáticos y revoluciones en la forma de ver las cosas. Las nuevas civilizaciones e ideologías son simplemente un resultado de la articulación y trascendencia de la información.
No cabe duda entonces, de que el conocimiento es la clave para la transformación y el desarrollo; no es en vano que las principales potencias mundiales y los países emergentes realicen grandes inversiones en la educación como vía única para la producción de conocimiento; ya que es éste último, el que generalmente da como resultado un constante crecimiento y un eficiente desarrollo económico. En el mundo, existen gran variedad de casos en los que la formación de una población instruida ha marcado la pauta de su consolidación como potencia, por mencionar alguno, se encuentra el caso chino, donde una sociedad educada e informada ha garantizado el ingreso de éste al grupo de los países más industrializados. En suma, el conocimiento promueve el desarrollo, la evolución y el bienestar de la sociedad, en la medida en que se produce, se mejoran las condiciones de vida y se hacen invenciones. Se puede decir, que sin éste hay extinción, atraso y se frena el proceso evolutivo.
Para concluir, cabe señalar que la sociedad de la información se deriva de las necesidades de las generaciones actuales, en específico de las necesidades de bienestar y mejor calidad de vida, de difusión de la tecnología, de la informática y las comunicaciones, así como del establecimiento del conocimiento como medio principal para acelerar el desarrollo de las naciones. El ser humano por medio del conocimiento, ha alcanzado una evolución y construcción del mundo en que habita, el cual está cada día más interconectado y necesitado de avances tecnológicos; es así como la inversión en generación de información se articula como elemento clave en la formación de una sociedad nueva.

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